5 abr 2009

Del stress! tomado de Maytte

El estrés por el futuro
No vale la pena angustiarnos por algo que no ha ocurrido todavía y que no estamos seguros de si ocurrirá, imaginando la situación de la peor manera, influenciados por miedos, rumores, noticias negativas o comentarios pesimistas. Más bien deberíamos ocuparnos hoy de tomar las decisiones y las acciones necesarias para enfrentar lo que nos inquieta, resolviéndolo de la mejor manera y minimizando sus posibles efectos y consecuencias.

CLAVES PARA COMBATIRLO
• Vive el momento. El estar atentos a cada cosa que hacemos o sucede en el instante, hace que estemos más concentrados, que seamos más eficientes y que nos preocupemos menos por lo que vendrá después.

• Evita anticipar. Muchas veces tratar de imaginar lo que puede suceder, influenciados por el temor o por los comentarios negativos de otras personas, puede colocarnos en un círculo vicioso difícil de romper. Vale la pena concentrarnos en hacer nuestro mejor esfuerzo en el presente, imaginando que nos traerá una buena recompensa mañana.

• Elimina la frase: "Y si…". Evita suponer lo que puede pasar imaginando que no conseguirás lo que buscas, lo que quieres o lo que sueñas. Una vez que tomes la decisión de hacer algo, da los pasos necesarios para convertirlo en realidad.

• No recibas el miedo de otros. No permitas que el comentario negativo, pesimista o temeroso de otras personas te contagie, haciéndote perder la confianza, el optimismo y la fuerza para ir por tus sueños. Las recompensas son individuales.

• Renuncia a los pensamientos negativos. Comienza a pensar y a actuar en positivo. Sal de los pensamientos que te causan dolor, ira y temor. Cultiva los que te generan paz interior y te motiven a practicar el perdón y la reconciliación.

• Gana confianza en ti mismo. No te dejes afectar por los fracasos o los errores del pasado, cada momento es diferente, y si algo no te salió bien, no tiene porqué volver a repetirse ahora. Tú estás a cargo y más preparado con toda la experiencia que has ganado, para enfrentar lo que se presente.

El estrés en las interrelaciones

Todos recordamos alguna situación en la que nos sentimos ofendidos por un comentario, un tono agresivo o una crítica desafortunada sobre nuestra forma de vestir, nuestra pareja, nuestra forma de pensar o nuestras elecciones… Tenemos que aprender a defendernos para no permitirles que nos vuelvan a afectar o para evitar que nos lleven a actuar de la misma manera que ellos. Recuerda que eres tú quien le concede el poder a esas personas para que te manipulen y molesten.

Si deseas conciliar tus diferencias con alguien, es preferible aplazar la discusión para un momento en el que ambos estén mas tranquilos y dispuestos a establecer un acuerdo que les permita solucionar el malentendido. Evita tratar de resolverlo cuando alguno esté muy alterado.

No permitas que los comentarios, las actitudes y el comportamiento agresivo o negativo de los demás, te hagan perder la serenidad. Nada nos afecta por lo que es en sí, sino por lo que nosotros pensamos acerca de ello.

CLAVES PARA COMBATIRLO
• Ponte el escudo protector
y no permitas que su actitud y comportamiento influya en tu estado de ánimo.

• Declara que nada ni nadie perturbará tu tranquilidad.

• Atrévete a poner límites y muéstrate firme en tus decisiones y comportamiento para detenerlos.

• Guarda distancia, la mayoría de las veces necesitas un poco de espacio a tu alrededor para pensar en cómo darle a tu agresor una respuesta que le muestre tu rechazo.

• Evita reaccionar con la misma carga emocional porque así sólo atizarás el fuego del enfrentamiento y la discusión.

• Ignora el comentario hiriente que te hagan. Hacerse el desentendido es lo más inteligente.

• Cambia de tema, haz como si su comentario no fuese contigo.

• Utiliza un cumplido exagerado para elogiar a la persona que trate de ofenderte en un momento dado. Agradécele inclusive su comentario.

• Si cuando una persona se dirige a ti notas una carga de tensión o de malhumor, ya sabes que el problema no lo tienes tú. Responde algo que ponga en evidencia su estado, sé breve, no la juzgues y no le des consejos. Muéstrate como un espejo, donde se vea reflejada y no te dejes afectar.

• Escucha con atención y tranquilidad el punto de vista diferente de otros. Esto no significa cambiar el tuyo a menos que lo consideres conveniente. Vence la necesidad de corregirlos y decirles que están equivocados.

• Comparte la razón con frecuencia, recuerda que todos tenemos nuestros motivos para pensar y actuar como lo hacemos. Darle la razón de vez en cuando a una persona que te critica, la deja desarmada.

• Evita decirles todo el tiempo a los demás cómo deben actuar, especialmente si son tus personas más queridas. Respeta sus métodos diferentes a menos que estén haciendo algo que pueda hacerles daño.

Fuente: www.eluniversal.com/estampas
Visita:http://maytte.com

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